Enchufes Y Tomas Eléctricas

Así, si tenemos una potencia contratada de 6,9 kW y un consumo de 100kWh al mes, la próxima factura será unos 15€ más cara, a lo que tendremos que añadir los impuestos. Trabaje en el mercado de prosperidad bastantes años , conociendo a leo , los monedero y demas gentes habituales por la plaza tambien paraba por la asturiana ya q algunos amiguetes se reunian en ella , billares parque berlin , barranco iglesia santa matilde , casa del cayo , danone donde les pediamos yogures a los trabajadores cuando pasabamos por alli dando un paseo por las noches ect….



Tambien tenia unos 5 6 arboles de tamaño grande puesto que segun escuche varias veces sobrepasaban los tejados de las cuadras y posteriormente a los de los corredores , cuando se construllo el corredor superior puesto que estos son de principios del siglo xx y no de finales del 19 , estos arboles fueron retirados al afectar sus raices a suelo de patio y cimentacion y suelos de las casas de alrrededor del patio , despues de ser reemplazadas dichas cuadras por estas.

A nosotros nos llamaban Los de la Banda de El Cuto -aunque en realidad no eramos de su Banda, ni de ninguna otra Banda porque con la edad que teniamos, chiquillos de 9, lo y 11 años simplemente eramos traviesos pero, como frecuentabamos los aledaños de su vivienda (porque viviamos por esa zona), pues nos llamaban así (de hecho a mi casi me expulsaron de la Escuela Isidro Almazán a consecuencia de esas habladurias de que si eramos de la tal Banda).

Félix veo que tienes buena memoria, pero que me dices de la fabrica de pañuelos, y de la cafetería el Cuarto y el Pispistrelo los calzados El Diluvio esquina con Ramos Carrión(para nosotros la calle Nueva),y que me dices de Muebles Domingo, ya que hablas de torrijas dime que no has comido algún bocata de Calamares en Garcia, un saludo hasta la próxima, me gustaria que esta conversación apareciera en google como los demás comentarios.

Y esquina con Juan Bautista Toledo continua existiendo un antiguo edificio donde vivia un buen amigo mio al que llamabamos EL BOLITA, a quien hace unos 35 años que no veo (la última vez que le vi estaba trabajando de mecánico en unos Talleres de reparación de Automoviles de los que no recuerdo el nombre, ubicados en C/Anastasio Aroca esquina con Pasaje Pradillo.

Y me acuerdo de algunas de las cosas y Comercios que has mencionado: La Tienda de Ultramarinos Los Merinos (que ahora es un Bar, que lo lleva un Cubano que se ha hecho colega mio), también me acuerdo de la otra Tienda de Ultrasmarinos de Evaristo (Esquina a Daganzo), de la Churreria de Anastasio Aroca (que la churrera tenía dos hijas, una rubia y otra morena -creo recordar-).

Me ha estado contando que la nombraron Miss Prosperidad en una fiesta que se celebro en el Refugio, que era un sitio del que no he oido hablar en este foro pero seguro que os acordais de el, era al aire libre, estaba en la calle Ros de Olano y llegaba hasta lo que hoy es la plaza de Getafe; creo recordar que el piso era de tierra, tenia una pista de baile y un kiosko grande con veladores que ponian en verano y era muy agradable, en alguna ocasion especial recuerdo haber ido con mis padres.

Ultimamente suelo ir de vez en cuando por alli, a ver a mi amigo el cubano que ha cogido el local que era antes de Ultramarinos Los Merinos y ahora es un Bar que, anters de tenerlo el cubano, ya era un negocio de Bar que han llevado diferentes personas (enfin, un montón de antiguos Comercios que han cambiado, aunque yo me acuerdo mucho de los que había antes).

También fui amigo de otro Luis, que vivía en la misma casa que los hermanos Hortelano, junto a Casa Gabriel, y de Raul, que vivía también en Luis Cabrera, casi frente al portal de tu casa, un poco más hacia Quintiliano, pero en el portal anterior al de la casa de Benja.Todos, junto a todo el vecindario, vimos como el tramo de Luis Cabrera junto a nuestras casas se pavimentó con adoquines de granito.

Una tarde, a la salida de clase, a la misma puerta del colegio Mariano de Cavia, en la calle Juan Bautista de Toledo, algunos chiquillos, antes de marchar a nuestras respectivas casas, decidimos jugar a lo burro dándonos choquetazos unos contra otros, utilizando como parachoques nuestras carteras, para lo cual introducíamos los antebrazos entre la holgura que permitían las correas y las hebillas que servían de cierre a las mismas.

Y hoy, casi sesenta años más tarde, mi frente aún luce la cicatriz de ese golpe, que bien pudo costarme la vida, y mi corazón conserva, dentro de la cartera de mis recuerdos de colegial, el agradecimiento a aquellas dos maestras de mi primer colegio, que me enseñaron a leer y a escribir, que guiaron mi mano para perfilar los dos primeros regalos que le hice a mi madre y que me socorrieron aquella tarde.

Y junto a aquél taller, se me mostraba una sugerente puerta cristalera donde también cambiaban tebeos, igual a la que en mi barrio, a cincuenta metros escasos, hacía sonar la campanilla que interpretaba la banda sonora de la ilusión infantil por un cuaderno de dos rayas a estrenar, por un lápiz nuevo de afilada punta del 2 por una flamante goma de borrar blanda marca Milán.

Traspasada esta calle, poco antes de comenzar a subir la suave cuesta que me habría de dirigir hasta Juan Bautista de Toledo, ante mi vista aparecían viviendas de trabajadores de no más de dos plantas de altura, en una de las cuales, situada a mi derecha, vivía Yubero, un compañero mío de clase, frente a cuya puerta casi a todas las horas se hallaba estacionada una motocicleta espectacular, marca Indian, que haría las delicias de cualquier motero actual.

Pepa), que ponía su puesto de pipas en Lopez de Hoyos esquina con la calle Pantoja, y que suministraba chucherias y cigarrillos a todos los chicos de esta zona de la Prospe, también quiero recordar a otro Kiosquero Mateo, en Lopez de Hoyos, 140 y a Julio el Estanquero de la calle Marcenado, eran en esos años personas muy populares, me refiero a los años 60 y 70, no me extiendo mas un saludo, continuara.

Desde luego, ha muerto” la mía en la que contaba haber nacido en el barrio (hace muchos, muchos años) y seguir viviendo en él. De hecho, no he intervenido antes porque estaba en una página (repito, desaparecida) y solamente después de contactar con Enrique Fidel, extrañada de que esa página estuviera totalmente inactivada, tuve conocimiento de que la buena” era ésta a la que ahora me incorporo.

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